El Tribunal de Justicia de Río de Janeiro confirmó la quiebra de Oi,que acumula más de 44,000 millones de reales en deudas.

La Primera Sala de Derecho Privado del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro (TJ-RJ),Brasil,confirmó este martes 25 de agosto la quiebra de Oi y de sus subsidiarias incluidas en el proceso,al rechazar los recursos presentados por Itaú Unibanco y Bradesco.
La decisión,adoptada por unanimidad,mantiene la sentencia del Séptimo Juzgado Mercantil del Distrito Capital de Río de Janeiro,que había convertido la recuperación judicial de la compañía en quiebra en noviembre de 2025.
La quiebra había sido suspendida tras los recursos de los bancos acreedores,lo que permitió a Oi permanecer en recuperación judicial mientras el TJ-RJ analizaba el caso.
Con el fallo de este martes,la decisión de primera instancia vuelve a surtir efectos. La propia Oi confirmó el resultado en un hecho relevante divulgado después del juicio.
La situación financiera de la compañía se deterioró en los últimos meses. Oi acumula más de 44,000 millones de reales (8,544 millones de dólares) en deudas,más de 164,000 acreedores y patrimonio neto negativo de 22,600 millones (4,388 mdd). La empresa también había informado a la Justicia que no tendría liquidez suficiente para cubrir gastos esenciales a finales de agosto.
La falta de efectivo ha estado limitando la capacidad de Oi para mantener sus operaciones y cumplir con sus obligaciones con trabajadores y proveedores. Otro obstáculo fue la dificultad para convertir activos en liquidez.
Sin embargo,la quiebra no implica una interrupción inmediata de los servicios de telecomunicaciones,aunque la situación es delicada. Los recursos reservados para las garantías desaparecieron y el Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) determinó la elaboración de un plan de contingencia para garantizar la continuidad del servicio en las localidades donde la empresa todavía es el único proveedor de servicios de voz.
Oi: el colapso de una campeona brasileña de las telecomunicaciones
Oi llegaría a su fin después de haber pasado por dos procesos de recuperación judicial desde 2016. El primero concluyó en 2022,mientras que el segundo comenzó en 2023.
Oi viene desprendiéndose de unidades y activos como parte de su reestructuración,pero enfrentó obstáculos en operaciones relevantes,incluida la venta de Oi Soluções y de su participación en V.tal. Durante este período,la compañía dejó de operar en los mercados móvil y de banda ancha.